Charles Baudelaire 

55. CIELO NEBLINOSO

Se diría cubierta de vapor tu mirada;
Tu mirar misterioso (¿es azul, gris o verde?)
Alternativamente tierno, cruel, soñador,
Refleja la indolencia y palidez del cielo.

Recuerdas los días blancos, y tibios y velados,
Que a las cautivas almas hacen fundirse en lágrimas,
Cuando, presa de un mal confuso que los tensa,
Los excitados nervios se burlan del dormido.

A veces te asemejas a esos bellos paisajes
Que iluminan los soles de estaciones brumosas...
¡Y cómo resplandeces, oh mojado paisaje
Que atraviesan los rayos entre un cendal de niebla!

¡Oh mujer peligrosa, oh seductores climas!
¿Acabaré adorando vuestras nieves y escarchas,
Y, al cabo, arrancaré del implacable invierno
Placeres más agudos que el hielo y que la espada?

72.41%

votos positivos

Votos totales: 29

Comparte:

EL ENEMIGO

Mi juventud no fue sino un gran temporal
Atravesado, a rachas, por soles cegadores;
Hicieron tal destrozo los vientos y aguaceros
Que apenas, en mi huerto, queda un fruto en sazón.

He alcanzado el otoño total del pensamiento,
y es necesario ahora usar pala y rastrillo
Para poner a flote las anegadas tierras
Donde se abrieron huecos, inmensos como tumbas.

¿Quién sabe si los nuevos brotes en los que sueño,
Hallarán en mi suelo, yermo como una playa,
El místico alimento que les daría vigor?

-¡Oh dolor! ¡Oh dolor! Devora vida el Tiempo,
Y el oscuro enemigo que nos roe el corazón,
Crece y se fortifica con nuestra propia sangre.

69.01%

votos positivos

Votos totales: 142

Comparte:

EL AMOR PURO ES UN SOL...

El amor puro es un sol cuya intensidad absorbe todas las demás tareas.

68.75%

votos positivos

Votos totales: 16

Comparte:

134. LAS DOS BUENAS HERMANAS

Libertinaje y Muerte, son dos buenas muchachas,
Pródigas de sus besos y ricas en salud
Cuyo virginal flanco, que los harapos cubren,
Bajo la eterna siembra jamás fructificó.

Al poeta siniestro, tara de las familias,
Valido del infierno, cortesano sin paga,
Entre sus recovecos, muestran tumba y burdel,
Un lecho que jamás la inquietud frecuentó

Y la caja y la alcoba, en fecundas blasfemias,
Por turno nos ofrecen, como buenas hermanas,
Placeres espantosos y dulzuras horrendas.

Licencia inmunda ¿cuándo por fin me enterrarás?
¿Cuándo llegarás, Muerte, su émula fascinante,
A injertar tus cipreses en sus mirtos infectos?

67.69%

votos positivos

Votos totales: 65

Comparte:

3. ELEVACIÓN

Por encima de estanques, por encima de valles,
De montañas y bosques, de mares y de nubes,
Más allá de los soles, más allá de los éteres,
Más allá del confín de estrelladas esferas,

Te desplazas, mi espíritu, con toda agilidad
Y como un nadador que se extasía en las olas,
Alegremente surcas la inmensidad profunda
Con voluptuosidad indecible y viril.

Escápate muy lejos de estos mórbidos miasmas,
Sube a purificarte al aire superior
Y apura, como un noble y divino licor,
La luz clara que inunda los límpidos espacios.

Detrás de los hastíos y los hondos pesares
Que abruman con su peso la neblinosa vida,
¡Feliz aquel que puede con brioso aleteo
Lanzarse hacia los campos luminosos y calmos!

Aquel cuyas ideas, cual si fueran alondras,
Levantan hacia el cielo matutino su vuelo
-¡Que planea sobre todo, y sabe sin esfuerzo,
La lengua de las flores y de las cosas mudas!

66.67%

votos positivos

Votos totales: 144

Comparte:

¡YO SOY LA HERIDA Y EL...

¡Yo soy la herida y el cuchillo!.

66.67%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

EN UN ACTO SOCIAL CADA UNO...

En un acto social, cada uno disfruta de los demás.

66.67%

votos positivos

Votos totales: 9

Comparte:

CIELO O INFIERNO ¿QUÉ IMPORTA?

Cielo o infierno, ¿qué importa?.

66.67%

votos positivos

Votos totales: 3

Comparte:

EL ODIO ES UN BORRACHO AL...

El Odio es un borracho al fondo de una taberna, que constantemente renueva su sed con la bebida.

66.67%

votos positivos

Votos totales: 3

Comparte:

LA SOLEDAD ES EL ESTADO PROPIO...

La soledad es el estado propio del genio y del elegido.

66.67%

votos positivos

Votos totales: 3

Comparte:

Desde el 11 hasta el 20 de un total de 34 obras de Charles Baudelaire

Añade tus comentarios