Esopo  

EL LABRADOR Y LOS PERROS

Aprisionó el mal tiempo a un labrador en su cuadra.

No pudiendo salir para buscar comida, empezó por devorar a sus carneros; luego, como el mal tiempo seguía, comió también las cabras; y, en fin, como no paraba el temporal, acabó con sus propios bueyes. Viendo entonces los perros lo que pasaba dijéronse entre ellos:
- Larguémonos de aquí, pues, si el amo ha sacrificado los bueyes que trabajan con él, ¿cómo nos perdonaría a nosotros?

Moraleja: Cuídate muy en especial de aquellos que no temen en maltratar a sus mejores amigos.

57.14%

votos positivos

Votos totales: 21

Comparte:

EL ÁGUILA, EL PASTOR Y EL CUERVO

Lanzándose desde una cima, un águila arrebató a un corderito.
La vio un cuervo y tratando de imitar al águila, se lanzó sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el arte que sus garras se enredaron en la lana, y batiendo al máximo sus alas no logró soltarse.
Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y cortando las puntas de sus alas, se lo llevó a sus niños.
Le preguntaron sus hijos acerca de que clase de ave era aquella, y él les dijo:
- Para mí, sólo es un cuervo; pero él, se cree águila.

Moraleja: Pon tu esfuerzo y dedicación en lo que sabes hacer, no en lo que no te corresponde.

55.56%

votos positivos

Votos totales: 9

Comparte:

HERMES Y LA TIERRA

Modeló Zeus al hombre y a la mujer y encargó a Hermes que los bajara a la Tierra para enseñarles dónde tenían que cavar el suelo a fin de procurarse alimentos.
Cumplió Hermes el encargo; la Tierra, al principio, se resistió; pero Hermes insistió, diciendo que era una orden de Zeus.
- Está bien - dijo la Tierra -; que caven todo lo que quieran. ¡Ya me lo pagarán con sus lágrimas y lamentos!

Moraleja: No hay frutos ni recompensa si no hay sacrificio y esfuerzo.

50.67%

votos positivos

Votos totales: 300

Comparte:

EL ÁGUILA DE ALA CORTADA Y LA ZORRA

Cierto día un hombre capturó a un águila, le cortó sus alas y la soltó en el corral junto con todas sus gallinas. Apenada, el águila, quien fuera poderosa, bajaba la cabeza y pasaba sin comer: se sentía como una reina encarcelada.
Pasó otro hombre que la vio, le gustó y decidió comprarla. Le arrancó las plumas cortadas y se las hizo crecer de nuevo. Repuesta el águila de sus alas, alzó vuelo, apresó a una liebre para llevársela en agradecimiento a su liberador.
La vio una zorra y maliciosamente la mal aconsejaba diciéndole:
- No le lleves la liebre al que te liberó, sino al que te capturó; pues el que te liberó ya es bueno sin más estímulo.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 8

Comparte:

LAS ZORRAS A ORILLAS DEL RÍO MEANDRO

Se reunieron un día las zorras a orillas del río Meandro con el fin de calmar su sed; pero el río estaba muy turbulento, y aunque se estimulaban unas a otras, ninguna se atrevía a ingresar al río de primera.
Al fin una de ellas habló, y queriendo humillar a las demás, se burlaba de su cobardía presumiendo ser ella la más valiente. Así que saltó al agua atrevida e imprudentemente. Pero la fuerte corriente la arrastró al centro del río, y las compañeras, siguiéndola desde la orilla le gritaban:
- ¡ No nos dejes compañera, vuelve y dinos cómo podremos beber agua sin peligro!
Pero la imprudente, arrastrada sin remedio alguno, y tratando de ocultar su cercana muerte, contestó:
- Ahora llevo un mensaje para Mileto; cuando vuelva les enseñaré cómo pueden hacerlo.

Moraleja: Por lo general, los fanfarrones siempre están cerca del peligro.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

LA ZORRA A LA QUE SE LE LLENÓ SU VIENTRE

Una zorra hambrienta encontró en el tronco de una encina unos pedazos de carne y de pan que unos pastores habían dejado escondidos en una cavidad. Y entrando en dicha cavidad, se los comió todos.
Pero tanto comió y se le agrandó tanto el vientre que no pudo salir.
Empezó a gemir y a lamentarse del problema en que había caído.

Por casualidad pasó por allí otra zorra, y oyendo sus quejidos se le acercó y le preguntó que le ocurría. Cuando se enteró de lo acaecido, le dijo:
-¡ Pues quédate tranquila hermana hasta que vuelvas a tener la forma en que estabas, entonces de seguro podrás salir fácilmente sin problema!

Moraleja: Con paciencia se resuelven muchas dificultades.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

LA ZORRA Y LA CARETA VACÍA

Entró un día una zorra en la casa de un actor, y después de revisar sus
utensilios, encontró entre muchas otras cosas una máscara artísticamente trabajada.
La tomó entre sus patas, la observó y se dijo:
- ¡Hermosa cabeza! Pero qué lástima que no tiene sesos.

Moraleja: No te llenes de apariencias vacías. Llénate mejor siempre de buen juicio.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

LA ZORRA Y EL CUERVO HAMBRIENTO

Un flaco y hambriento cuervo se posó en una higuera, y viendo que los higos aún estaban verdes, se quedó en el sitio a esperar a que maduraran.
Vio una zorra al hambriento cuervo eternizado en la higuera, y le preguntó qué hacía. Una vez que lo supo, le dijo:
- Haces muy mal perdiendo el tiempo confiado a una lejana esperanza; la esperanza se llena de bellas ilusiones, mas no de comida.

Moraleja: Si tienes una necesidad inmediata, de nada te servirá pensar satisfacerla con cosas inalcanzables.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

EL LEÓN, PROMETEO Y EL ELEFANTE

No dejaba un león de quejarse ante Prometeo diciéndole:
- Tu me hiciste bien fuerte y hermoso, dotado de mandíbulas con buenos colmillos y poderosas garras en las patas, y soy el más dominante de los animales. Sin embargo le tengo un gran temor al gallo.
- ¿ Por qué me acusas tan a la ligera? ¿ No estás satisfecho con todas las ventajas físicas que te he dado?. Lo que flaquea es tu espíritu - replicó Prometeo -.
Siguió el león deplorando su situación, juzgándose de pusilánime. Decidió entonces poner fin a su vida. Se encontraba en esta situación cuando llegó el elefante, se saludaron y comenzaron a charlar. Observó el león que el elefante movía constantemente sus orejas, por lo que le preguntó la causa.
- ¿Ves ese minúsculo insecto que zumba a mi alrededor? - respondió el elefante -, pues si logra ingresar dentro de mi oído, estoy perdido.
Entonces se dijo el león: ¿No sería insensato dejarme morir, siendo yo mucho más fuerte y poderoso que el elefante, así como mucho más fuerte y poderoso es el gallo con el mosquito?

Moraleja: Muchas veces, muy pequeñas molestias nos hacen olvidar las grandezas que poseemos.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

EL LOBO FLAUTISTA Y EL CABRITO

Un cabrito se rezagó en el rebaño y fue alcanzado por un lobo que lo perseguía. Se volvió hacia éste y le dijo:
- Ya sé, señor lobo, que estoy condenado a ser tu almuerzo. Pero para no morir sin honor, toca la flauta y yo bailaré por última vez.
Y así lo hicieron, pero los perros, que no estaban lejos, oyeron el ruido y salieron a perseguir al lobo. Viendo la mala pasada, se dijo el lobo:
- Con sobrada razón me ha sucedido esto, porque siendo yo cazador, no debí meterme a flautista.

Moraleja: Cuando vayas a efectuar una nueva actividad, antes ten en cuenta tus capacidades y las circunstancias, para valorar si puedes salir adelante.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

Desde el 271 hasta el 280 de un total de 294 obras de Esopo

Añade tus comentarios