Gustavo Adolfo Bécquer 

VI

Fatigada del baile,
encendido el color, breve el aliento,
apoyada en mi brazo
del salón se detuvo en un extremo.
Entre la leve gasa
que levantaba el palpitante seno,
una flor se mecía
en compasado y dulce movimiento.
Como en cuna de nácar
que empuja el mar y que acaricia el céfiro,
tal vez allí dormía
al soplo de sus labios entreabiertos.
¡Oh! ¡quién así, pensaba,
dejar pudiera deslizarse el tiempo!
¡Oh! si las flores duermen,
¡qué dulcísimo sueño!

54.90%

votos positivos

Votos totales: 51

Comparte:

A QUÉ FINGIR EL LABIO RISAS...

A qué fingir el labio risas que se desmienten en los ojos?.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

LLEVADME POR PIEDAD A DONDE EL...

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!

50.00%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

Y EL PENSAMIENTO ES NECESARIO EJERCITARLO...

Y el pensamiento es necesario ejercitarlo, se debe cada día y de nuevo y de nuevo pensar, para conservar la vida del pensamiento.

50.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

Desde el 31 hasta el 34 de un total de 34 obras de Gustavo Adolfo Bécquer

Añade tus comentarios