Esopo  

LA ZORRA Y LOS RACIMOS DE UVAS

Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca.
Mas no pudiendo alcanzarlos, a pesar de sus esfuerzos, se alejó diciéndose:
- ¡Ni me agradan, están tan verdes!

Moraleja: Nunca traslades la culpa a los demás de lo que no eres capaz de alcanzar.

76.67%

votos positivos

Votos totales: 30

Comparte:

EL HOMBRE Y LA HORMIGA

Se fue a pique un día un navío con todo y sus pasajeros, y un hombre, testigo del naufragio, decía que no eran correctas las decisiones de los dioses, puesto que, por castigar a un solo impío, habían condenado también a muchos otros inocentes.
Mientras seguía su discurso, sentado en un sitio plagado de hormigas, una de ellas lo mordió, y entonces, para vengarse, las aplastó a todas.
Se le apareció al momento Hermes, y golpeándole con su caduceo, le dijo:
- Aceptarás ahora que nosotros juzgamos a los hombres del mismo modo que tu juzgas a las hormigas.

Moraleja: Antes de juzgar el actuar ajeno, juzga primero el tuyo.

76.63%

votos positivos

Votos totales: 612

Comparte:

LA GRANADA, EL MANZANO Y EL ESPINO

La granada y el manzano disputaban sobre quien de ellos era el máximo.
Cuando la discusión estaba en lo más ardiente, un espino, desde su vecindad alzó su voz diciendo severamente:

- Por favor, mis amigos, en mi presencia, al menos déjense de esas vanas discusiones.

Moraleja: Quien tiene el poder de castigar, termina siendo el máximo.

76.62%

votos positivos

Votos totales: 385

Comparte:

LA ZORRA Y EL ESPINO

Una zorra saltaba sobre unos montículos, y estuvo de pronto a punto de caerse. Y para evitar la caída, se agarró a un espino, pero sus púas le hirieron las patas, y sintiendo el dolor que ellas le producían, le dijo al espino:
- ¡ Acudí a ti por tu ayuda, y más bien me has herido. !
A lo que respondió el espino:
- ¡Tú tienes la culpa, amiga, por agarrarte a mí, bien sabes lo bueno que soy para enganchar y herir a todo el mundo, y tú no eres la excepción!

Moraleja: Nunca pidas ayuda a quien acostumbra a hacer el daño.

76.47%

votos positivos

Votos totales: 17

Comparte:

LA VIUDA Y LAS CRIADAS

Una viuda muy laboriosa tenía unas jóvenes criadas a las que despertaba por la noche al canto del gallo para empezar el trabajo. Ellas, extenuadas siempre de fatiga, resolvieron matar el gallo de la casa por ser él a sus ojos el causante de su desgracia, puesto que despertaba a su señora antes de que abriese el día.
Mas ejecutado el propósito se encontraron con que habían agravado su mal, porque su señora, no teniendo el gallo que le indicaba la hora, las hacía levantar antes para ir al trabajo.

Moraleja: Nunca creas que la causa de tus problemas es lo que primero se atraviesa ante tus ojos. Piensa en qué sucedería si eliminas lo que estás viendo como posible causa.

76.47%

votos positivos

Votos totales: 136

Comparte:

LA LECHERITA

La hija de un granjero llevaba un recipiente lleno de leche a vender al pueblo, y empezó a hacer planes futuros:
- Cuando venda esta leche, compraré trescientos huevos. Los huevos, descartando los que no nazcan, me darán al menos doscientos pollos. Los pollos estarán listos para mercadearlos cuando los precios de ellos estén en lo más alto, de modo que para fin de año tendré suficiente dinero para comprarme el mejor vestido para asistir a las fiestas donde todos los muchachos me pretenderán, y yo los valoraré uno a uno.
Pero en ese momento tropezó con una piedra, cayendo junto con la vasija de leche al suelo, regando su contenido. Y así todos sus planes acabaron en un instante.

Moraleja: No te ilusiones con lo que aún no tienes.

76.19%

votos positivos

Votos totales: 21

Comparte:

LOS PESCADORES Y EL ATÚN

Salieron a pescar al mar unos pescadores y luego de largo rato sin coger nada, se sentaron en su barca, entregándose a la desesperación.
De pronto, un atún perseguido y que huía ruidosamente, saltó y cayó por error a su barca; lo tomaron entonces los pescadores y lo vendieron en la plaza de la ciudad.

Moraleja: Existen extraños momentos en que por circunstancias del azar, obtenemos lo que no se pudo con el arte.

76.04%

votos positivos

Votos totales: 551

Comparte:

LA VÍBORA Y LA ZORRA

Arrastraba la corriente de un río a una víbora enroscada en una maraña de espinas. La vio pasar una zorra que descansaba y exclamó:
- ¡Para tal clase de barco, tal piloto!

Moraleja: Personas perversas siempre conectan con situaciones perversas.

76.00%

votos positivos

Votos totales: 75

Comparte:

EL PESCADOR Y LOS PECES GRANDES

Un pescador al tirar de la red sacó a tierra los peces grandes, pero no a los pequeños que se le escaparon al mar escurriéndose entre las mallas.

Moraleja: Así como las personas de poca importancia pueden pasar desapercibidas sin problema, las de mucha fama no se escapan del juicio de sus semejantes.

76.00%

votos positivos

Votos totales: 225

Comparte:

LA ZORRA Y EL CANGREJO DE MAR

Queriendo mantener su vida solitaria, pero un poco diferente a la ya acostumbrada, salió un cangrejo del mar y se fue a vivir a la playa.
Lo vio una zorra hambrienta, y como no encontraba nada mejor para comer, corrió hacia él y lo capturó.
Entonces el cangrejo, ya listo para ser devorado exclamó:
- ¡Merezco todo esto, porque siendo yo animal del mar, he querido comportarme como si fuera de la tierra!

Moraleja: Si intentas entrar a terrenos desconocidos, toma primero las precauciones debidas, no vayas a ser derrotado por lo que no conoces.

75.98%

votos positivos

Votos totales: 179

Comparte:

Desde el 61 hasta el 70 de un total de 293 obras de Esopo

Añade tus comentarios