Ramón Gómez de la Serna 

ABURRIRSE ES BESAR A LA MUERTE...

Aburrirse es besar a la muerte.

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DONDE ROMPEN LOS AMANTES PARA SIEMPRE...

Donde rompen los amantes para siempre queda el monumento de su despedida. Lo volverán a ver intacto y marmóreo cuantas veces pasen por este sitio.

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AMOR ES DESPERTAR A UNA MUJER...

Amor es despertar a una mujer y que no se indigne.

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LO QUE DEFIENDE A LAS MUJERES...

Lo que defiende a las mujeres es que piensan que todos los hombres son iguales, mientras lo que pierde a los hombres es que creen que todas las mujeres son diferentes.

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AL INVENTARSE EL CINE LAS NUBES...

Al inventarse el cine las nubes paradas en las fotografías comenzaron a andar.

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EL AMOR NACE DEL DESEO REPENTINO...

El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero.

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EN REALIDAD LOS SEGUROS DE VIDA...

En realidad, los seguros de vida son seguros de muerte.

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DE LA NIEVE CAÍDA EN EL...

De la nieve caída en el lago nacen los cisnes.

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LA MANO

El doctor Alejo murió asesinado. Indudablemente murió estrangulado. Nadie había entrado en la casa, indudablemente nadie, y aunque el doctor dormía con el balcón abierto, por higiene, era tan alto su piso que no era de suponer que por allí hubiese entrado el asesino. La policía no encontraba la pista de aquel crimen, y ya iba a abandonar el asunto, cuando la esposa y la criada del muerto acudieron despavoridas a la Jefatura. Saltando de lo alto de un armario había caído sobre la mesa, las había mirado, las había visto, y después había huido por la habitación, una mano solitaria y viva como una araña. Allí la habían dejado encerrada con llave en el cuarto.

Llena de terror, acudió la policía y el juez. Era su deber. Trabajo les costó cazar la mano, pero la cazaron y todos le agarraron un dedo, porque era vigorosa corno si en ella radicase junta toda la fuerza de un hombre fuerte. ¿Qué hacer con ella? ¿Qué luz iba a arrojar sobre el suceso? ¿Cómo sentenciarla? ¿De quién era aquella mano? Después de una larga pausa, al juez se le ocurrió darle la pluma para que declarase por escrito. La mano entonces escribió: «Soy la mano de Ramiro Ruiz, asesinado vilmente por el doctor en el hospital y destrozado con ensañamiento en la sala de disección. He hecho justicia».

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ENTRE LOS CARRILES DE LAS VÍAS...

Entre los carriles de las vías del tren, crecen flores suicidas.

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Desde el 1 hasta el 10 de un total de 11 obras de Ramón Gómez de la Serna

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